LUIS
GERARDO AMAYA GONZÁLEZ
San Luis
Potosí, S.L.P. a 2 de abril del 2017
¿LA
IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO PEDAGÓGICO CENTRADO EN EL APRENDIZAJE DARÁ SENTIDO Y
RUMBO A LA EDUCACIÓN EN MÉXICO?
De acuerdo con el Modelo Pedagógico centrado en el
Aprendizaje y a la propuesta curricular que éste menciona, puedo inferir que la
intención de las autoridades educativas sea la de que el docente de educación
básica promueva el constructivismo como eje principal de la
enseñanza-aprendizaje dentro del aula; situación que no cambiaría los
parámetros bajo los cuales se ha venido trabajando durante los últimos años.
A pesar de los constantes intentos de los contenidos
en los Planes y programas para que el docente sea el promotor del aprendizaje y
el alumno figure como la parte constructiva y creadora de acuerdo a sus
capacidades, no se ha logrado concretar debido a que existen factores como la
globalización que traslada a pasos agigantados la información masiva a través
de los medios de comunicación, algunos docentes que se han declarado rebasados
por las Tics, los padres de familia que acercan a sus hijos a las tecnologías;
pero que no tienen una supervisión sobre ello y sin lugar a dudas el contexto
escolar.
Tal y como se plantea en la Propuesta Curricular citada
por la SEP recientemente; “La escuela ha de ofrecer a cada estudiante
oportunidades para aprender que respondan a sus necesidades particulares”. Sin lugar a dudas plantea que los sistemas
educativos deberán enfocarse hacia una estructuración que facilite la
existencia de sociedades más justas e incluyentes.
Sería muy importante para ese proyecto tan ambicioso,
que por fin el gobierno centrara su atención en los recursos financieros que se
hacen llegar hacia el sistema educativo, mejorando la infraestructura de los
edificios escolares, el equipo con el que se cuenta y sobre todo considerar la
capacidad que tiene un docente para atender a un cierto número de alumnos, lo
cual implicaría la reducción normada de alumnos por grupo.
La propuesta curricular es buena, sin embargo
pareciera estar obsoleta; ya que desde
1993, 1996, 2006, 2011 propuestas van y vienen, mismas en las que se ha puesto
al alumno como centro del proceso educativo, aprender a aprender, el
constructivismo como modelo, el partir de aprendizajes previos, entre otros. No
obstante cada una de éstas durante su puesta en práctica ha sido golpeada
constantemente por intereses ajenos a lo que verdaderamente pone al sistema
educativo al centro.
Desde mi óptica muy personal, dichas propuestas son
magníficas; ya que indudablemente son generadoras de aprendizajes
significativos y funcionales en donde al alumno se le dan libertades para la
investigación, tomar la palabra, conducir sus propios aprendizajes, etc.
Sin embargo la realidad es otra, ya que las
autoridades por un lado solamente generan dichas propuestas tan ambiciosas en
el papel y en lanzarlas a los centros educativos pomposamente como revoluciones
educativas; pero sin generar las condiciones como ya se dijo antes de
infraestructura, de equipamiento, mejores condiciones laborales para los
trabajadores de la educación, etc. Y
por otro lado habrá que reconocer que en la gran mayoría de los docentes existe
una gran resistencia a salir de la zona de confort generada por tener clientela
cautiva, por falta de preparación, porque no existe la cultura de la investigación
factor inherente de lo que indiscutiblemente forma parte del quehacer
profesional de un maestro.
Y continuando con las formas de trabajo de la mayoría
de los docentes en el aula, se sigue usando el pizarrón y el gis en algunos
casos como único material didáctico, la mayoría de la forma de desempeño
docente frente al grupo se basa en clases expositivas (tradicionalistas), el
trato hacia el alumno sigue siendo ríspido, lejano, la pérdida de tiempo con
cualquier pretexto. Situaciones que
innegablemente son factor necesario y fundamental de cambio para generar la puesta
en marcha de cualquier modelo educativo.
No podemos soslayar la carga burocrática
administrativa que aún hoy día se sigue dejando para que los docentes la saquen
adelante y que con el paso del tiempo forma parte de un archivo muerto que en
ningún momento resultó de utilidad para sus alumnos; pero que sí contribuyó a
que éste perdiera tiempos dentro del aula.
Y finalmente también influye la mala interpretación
de los padres de familia quienes viven en el entendido que en la escuela se
educa y se atienden necesidades básicas de sus hijos debido a la información
que se maneja socialmente y quienes no terminan de entender que sus hijos son
su responsabilidad.
Ante todo lo anteriormente expuesto y reflexionado
considero de mayor importancia y definitivo el ejercicio de un liderazgo
sensibilizador y motivacional desde los funcionarios de la Secretaría de
Educación pasando por directivos y docentes hasta llegar a padres de familia
para que en una labor vinculada, asociada y comprometida se le pueda dar sentido al transcurrir de la vida
diaria en las aulas y en la escuela como institución en general.
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