“Modelo Pedagógico
Centrado en el Aprendizaje”
Introducción
En la actualidad vivimos en un mundo global
e interconectado, nos encontramos viviendo a una velocidad muy acelerada en la
que la posibilidad de desarrollar una consciencia individual se diluye dentro
de la colectividad. La sociedad nos programa de forma que no todos tienen la
posibilidad de reprogramarse a voluntad, y otros cuantos fungimos como meros
espectadores con intensiones muchas veces insuficientes. (Moreno, 2004)
La
educación surge como respuesta a la problemática anterior, es así que se ha
convertido en la principal herramienta que se le puede brindar a cualquier
persona para que pueda desarrollarse individual, social, política y
económicamente. La educación como tal, no es suficiente pues podemos asumir que
no hay persona que se quede sin ser educado, la dificultad se encuentra en
quién o qué ha educado a esa persona (sociedad, medios de comunicación, amigos,
etc.), esta es la razón por la cual la calidad educativa juega un papel
fundamental y es donde debemos poner atención desde todos los niveles de
gobierno. La nueva reforma educativa propone dar un nuevo enfoque hacia la
educación en la que se pretende que el docente dirija las acciones pedagógicas
en pro del aprendizaje de cada estudiante.
La
sociedad sufre constantes y cada vez más aceleradas transformaciones, esto
genera nuevas necesidades educativas en donde ya no se pretende enseñar al
alumno, sino que sea este el que busque aprender, pues ante tales cambios el
aprendizaje debe volverse un proceso consciente y continuo con el que se
posibilite el desarrollo integral de cada estudiante en todos los ámbitos de su
vida.
El
desarrollo tecnológico es una parte fundamental de esta transformación, que nos
obligan a desarrollar habilidades cada vez más complejas y de forma cada vez
más acelerada, pues dentro de la interconectividad nacional e internacional, la
demanda de competencias personales y profesionales cada vez es mayor de manera
que el docente debe estar acorde a estas exigencias y no sólo con su compromiso
con el estudiante, sino con su compromiso de formación personal para poder ser
el mediador entre los conocimientos y los estudiantes.
Los
retos educativos cada vez son mayores, la reforma educativa busca ser una
propuesta que intente dar respuesta a las cada vez más complejas necesidades de
formación de los estudiantes. La propuesta curricular para la educación
obligatoria, además de considerar los contenidos como importantes, los concibe
como un instrumento que da sentido, significado y coherencia a la política
educativa. Es importante identificar el panorama en el que nos encontramos
inmersos; pues el contexto social, histórico y cultura, es un factor que
contribuye de manera decisiva en las resistencias o barreras con que nos
topamos en el ámbito educativo.
Desarrollo
La educación centrada en el aprendizaje
contribuye con la formación integral de los estudiantes que en un futuro serán
ciudadanos libres, participativos y responsables consigo mismos y con su
comunidad. Los profesores deben ser considerados como agentes mediadores entre
el conocimiento- habilidades y cada estudiante. Si bien el aprendizaje puede
ser considerado como una capacidad que se tiene de manera innata y por tanto
cualquier persona es capaz de aprender de acuerdo a sus intereses, son los profesores los que
posibilitan que cada estudiante salga de su zona aprendizaje próximo y alcance
su zona de desarrollo potencial.
La
información que existe en la actualidad no es la misma de hace 10 años, su
tiempo de vigencia cada vez es más corto, por tanto, el enfoque en la enseñanza
resulta insuficiente. El desarrollo de habilidades de auto gestión, es decir,
de aprendizaje auto dirigido y gestionado, son habilidades fundamentales hoy en
día, pues derivado del auge de las tecnologías es que no se puede tener control
sobre la información a la que acceden los estudiantes, pero se puede contribuir
con el desarrollo de habilidades necesarias para que sean ellos quienes decidan
qué, cómo y cuándo aprender.
Cada
estudiante es diferente entre sí, sin embargo dentro del perfil de egreso
esperado existen algunos rasgos deseables en los estudiantes. Estos rasgos
pueden ser considerados como competencias para la vida y que por tanto su
desarrollo les posibilitará su desenvolvimiento tanto personal como
profesional. Estas competencias son: comunicación eficaz, pensamiento crítico y
resolución de problemas con creatividad, iniciativa y trabajo colaborativo,
responsabilidad con su cuerpo y con el medio ambiente, auto conocimiento y auto
gestión de las emociones, relación cercana con el mundo natural y social,
apreciación del arte y cultura, formación ético y respeto por la legalidad,
identidad personal e interculturalidad y
habilidades digitales.
La información aumenta y cambia constantemente,
es así que la cantidad de conocimientos con que cuenten los alumnos no es
suficiente si no su calidad, así como el qué hace de ella y con ella. Si bien
hay conocimientos que requieren ser memorizados, la estructura del aprendizaje
no puede ser la memoria sino la construcción a partir de la mediación del
estudiante, es decir, sin duda hay conocimientos que requieren memorización,
como las letras del alfabeto, sin embargo, si el estudiante no logra relacionar
y entretejer la información entre sí, no
podríamos hablar de conocimiento, sino de retención de información que
únicamente durará hasta concluido el examen.
Las
emociones y la cognición son variables que hoy en día se sabe que influyen
directamente sobre el aprendizaje de los estudiantes. Si el profesor lo que
busca es dirigir o mediar entre el estudiante y sus aprendizajes, requiere
fundamentalmente considerar el papel que juegan los elementos antes
mencionados. El profesor debe tener las habilidades necesarias para que las
motivaciones extrínsecas del estudiante, pasen a ser motivaciones intrínsecas y
sólidas.
Los
principios pedagógicos derivados de estas nuevas concepciones del aprendizaje,
asumen al estudiante como un sujeto activo responsable de su propio aprendizaje
y consideran lo siguiente: enfoque en el proceso de aprendizaje, tomar en
cuenta los saberes previos del estudiante, diseñar situaciones didácticas que
propicien el aprendizaje situado, reconocer la naturaleza del conocimiento,
motivar intrínsecamente al estudiante, favorecer la cultura del aprendizaje,
ofrecer acompañamiento en el aprendizaje, reconocer la existencia y el valor
del aprendizaje informal, promover la relación interdisciplinaria, entender la
evaluación como un proceso relacionado con la planeación, superar la visión de
la disciplina como mero cumplimiento de normas, modelar el aprendizaje, mostrar interés por los intereses de sus
alumnos, y revalorizar y redefinir la función docente.
Conclusiones
De acuerdo con Murrieta (2013), el rol
del docente ha cambiado, uno de sus objetivos consiste en establecer ambientes
de aprendizaje propicios, en donde sea él consciente de su papel mediador y del
papel activo del estudiante. En esta nueva perspectiva, el docente se convierte
en un compañero del estudiante en su proceso de aprendizaje y debe ser capaz de
hacer que el mismo estudiante lo perciba de esa forma y asuma la
responsabilidad de la construcción de su propio aprendizaje.
Cada
persona tiene una capacidad innata hacia el aprendizaje, es así que los
intereses de las personas juegan un papel fundamental delimitando o dirigiendo
sus esfuerzos en torno al aprender. El docente debe ser capaz de propiciar un
aprendizaje significativo, pues en muchas ocasiones la falta de conexión entre
la información genera un sin sentido de las prácticas educativas realizadas,
considero que este puede ser uno de los primeros pasos del docente para la cual
su formación y práctica reflexiva constante, es fundamental.
Referencias
El modelo educativo (2016). El planteamiento
pedagógico de la reforma educativa. Secretaria de Educación Pública. México
Moreno I. (2004) La utilización de medios y recursos
didácticos en el aula. Departamento de didáctica y orientación didáctica y
organización escolar. Facultad de
Educación, Universidad Complutense de Madrid.
Murrieta R. (2013). El Modelo centrado en el aprendizaje
y su implicación en la formación de docentes. Revista iberoamericana para la
investigación y el desarrollo educativo.
Zavala M. (2000). Estrategias didácticas orientadas
al aprendizaje. Revista española de pedagogía. Año LVIII, n.217 (pp.459-490).
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